AteneaIkusnet 8-4 Bilbo F.S.
Victoria de los nuestros para cerrar el año, que nos sitúa 6º más cerca del la cabeza que del descenso. Y es que tras esta victoria Zierbena se situa a 9 puntos y a 10 queda Zuzenbide, primer equipo que marca el descenso.
En otras palabras el equipo finaliza el año en la zona tibia y con buenas sensaciones tras conseguir un empate y una victoria en sus dos últimos encuentros. A la vuelta espera Zierbena y con el banquillo casi vacío.
Y es que el sábado, a pesar de la victoria, vimos dos espectáculos. Uno el del campo, con un partido bonito y otro el que ya han vivido también nuestros compañeros de Ibarra y Sestao, que saben a quien nos referimos, ya que sufrieron algo parecido en su último partido. Y es que estamos esperando la notificación de cuando se han cambiado las reglas de nuestro deporte, y donde pone que el deslizamiento de un portero dentro del area es penalti.
El partido comenzó con ambos equipos golpeando, 1-1 en los primeros minutos y un Bilbo que se sacudía bien los envites locales. Poco a poco AteneaIkusnet fue ajustando su ataque y con el buen trabajo de los pivots conseguía mas profundidad. Así con varios zarpazos locales se llegaba al descanso con 4-1.
Con este marcador empezaba la segunda parte y el juego local seguía superando a Bilbo, llegando a un marcador más abultado. 6-2. A los diez minutos, un jugador de Bilbo, entra en el area, Mollor sale dentro del area y con los pies, barriendo saca el balón. No hay contacto. Penalti.
A partir de ese momento, expulsión de Mulas y del técnico local.
No hay mal que por bien no venga. Varios minutos de compensación para colocar a Bilbo con cinco faltas. Otros minutos de compensación esta vez a Bilbo para no pitar la sexta. Finalmente Bilbo marcaba con portero jugador 6-4. Y en un par de jugadas con fortuna AteneaIkusnet ponía el 8-4 definitivo.
Osea un partido marcado en la segunda parte por el desorden, los nervios, etc, provocado por situaciones que no se pueden describir. Hay que vivirlo.
Esperamos que alguien tome medidas, porque estas piedras las carga el diablo y ciertos comportamientos no se pueden justificar aunque vistas de negro.























