Vitoria-Gasteiz, LA CIUDAD

Vitoria-Gasteiz, 236.525 habitantes, capital de Euskadi y del territorio histórico de Alava. La ciudad se asoma a la llanada perfecta y circular desde su mismo corazón y el horizonte azul de los montes la encierra como en un abrazo protector desde la lejanía. Fue gótica y renacentista, barroca, neoclásica y romántica. Hoy se abre hacia tiempos nuevos con las urbanizaciones más audaces. La planificación ha sido una venturosa constante en su devenir histórico desde su primer ensanche medieval a comienzos del siglo XIII hasta sus modernos barrios y parques periféricos.
El futuro ya está presente en una ciudad que desde sus orígenes ha sabido ser fiel a sus raíces proyectándose con amplias perspectivas hacía el porvenir. Su Casco Viejo mantiene íntegro su trazado gótico y por sus calles elípticas y estrechas, empinados cantones, viejos y recobrados palacios, circula el aliento de lo primigenio, de la autenticidad no perdida.
Por los mejores caminos, remontándonos a la vieja calzada romana que desde Astorga a Burdeos nos ponía en comunicación con el mundo greco latino, Vitoria-Gasteiz nunca ha dejado de ser eje de comunicaciones, puente de paso, ruta abierta y permeable para hombres y mercancías que desde la meseta o desde Europa recorrían su ámbito dinámico y gremial.
Contenida en su expansión, Vitoria-Gasteiz no ha perdido su dimensión humana. Una cuidadosa política municipal ha contribuido a mantener su equilibrio conjugando el urbanismo, el medio ambiente, las relaciones y las iniciativas sociales con servicios de primer orden y una red de Centros Cívicos socioculturales y deportivos que cohesionan la vida ciudadana y descentralizan la administración local. Ciudad de servicios por excelencia, a este sector van dirigidas la economía y la planificación dentro de las corrientes europeas más innovadoras.
Una nueva faceta de Vitoria-Gasteiz la constituye su configuración como ciudad de convenciones. Su Palacio de Congresos Europa y el Palacio renacentista de Villa Suso, en el entorno medieval, la convierten en escenario ideal para reuniones científicas o de cualquier otro tipo a través de unas instalaciones que cuentan con las dotaciones precisas desde salas adecuadas a mayor o menor número de participantes y sistemas de transmisiones para los medios de información, junto a equipos de traducción simultánea en todos los idiomas. El ambiente en la calle, sus parques y jardines, su vida cotidiana confortable, facilidad de los desplazamientos internos, sus magníficos alrededores y el carácter de sus habitantes, la convierten en marco ideal para recibir y albergar a los Congresos más diversificados.























