EL ARTE DE…JUGAR (PARTE 5 DE 7).
POR JOTA ARREGUI.
“Actitud del ejercito” VS “Actitud de un equipo”
Sun Tzu comentaba que mandar un gran ejército es lo mismo que mandar a unos pocos hombres. Es una cuestión de organización. Y dirigir un gran ejército es lo mismo que dirigir a unos pocos hombres. Es una cuestión de formación y señales.
Que un ejército sea capaz de soportar el ataque enemigo sin sufrir la derrota se debe a las operaciones conjuntas de fuerzas normales y fuerzas extraordinarias.
Generalmente, en la batalla, se usa la fuerza normal para resistir, y las fuerzas extraordinarias para vencer. Los recursos de aquellos que son expertos en el uso de fuerzas extraordinarias son tan infinitos como el cielo.-. Las notas musicales son como las estaciones. Son solo cinco en número, pero sus combinaciones son tan infinitas que nadie puede visualizarlas todas. Los sabores son solo cinco en número, pero sus mezclas son tan variables que nadie puede degustarlas todas. En la batalla, solo existen las fuerzas normales y las extraordinarias, pero sus combinaciones tampoco tienen límite, nadie puede comprenderlas todas. Pues estas dos fuerzas se reproducen mutuamente. Es como el movimiento sin fín en un círculo. ¿Quién puede agotar las posibilidades de sus combinaciones?
En medio del tumulto, la batalla parece caótica, pero no debe existir desorden en las propias tropas. El campo de batalla puede parecer confusión y caos, pero el bando propio debe permanecer ordenado. Así será a prueba de derrotas. La confusión aparente es el resultado de una buena ordenación; la cobardía aparente, del coraje; la debilidad aparente, de la fuerza. Orden y desorden dependen de la organización y la dirección; coraje y cobardía, de las circunstancias; fuerza y debilidad, de las disposiciones tácticas.
Así pues, el que es capaz de hacer moverse al enemigo, lo hace creando una situación, de acuerdo con la cual el enemigo actuará. Tienta al enemigo con algo que desea alcanzar. Mantenle en movimiento sosteniendo ese algo fuera de su alcance, y entonces, atácale con tropas escogidas
Un comandante experto obtiene la victoria de la situación, y no la exige de sus subordinados. Selecciona los hombres adecuados y explota la situación. El que es capaz de usar la situación, usa a sus hombres en la lucha como rodillos o como bloques de piedra: la naturaleza de un rodillo es tal que en suelo llano permanece estático; en pendiente, se mueve. Un bloque cuadrado de piedra detiene cualquier cosa; si es redondo, arrolla.
Así pues, la energía de las tropas hábilmente dirigidas en la batalla puede compararse al impulso de una rueda de molino que se deja rodar desde lo alto de una pendiente de mil metros de altura.
Desarrollando esta idea un entrenador experto debería controlar todas la s situaciones que se pueden generar en un partido, para utilizar a su equipo de la forma correcta y alinear en cada situación a los más indicados.
A la hora de dirigir un partido ha de conseguir que en medio del caos, situaciones imprevistas, etc, su equipo se mantenga bien ordenado y que la confusión aparente se deba a ello, a una buena ordenación. La fuerza o la debilidad de nuestro equipo depende de la disposición táctica y con ello podemos hacer creer al rival que somos débiles o fuertes, según convenga (el arte de jugar es el arte del engaño). El coraje y la cobardía sin embargo dependen de las circunstancias del partido, hemos de saber ofrecer o privar al otro equipo de algo anhelado para aprovecharnos de ello.
Para que el equipo se mantenga ordenado, dependemos de la organización y de la dirección y dirigir a 12 hombres es cuestión de formación y señales. Todas las señales (elementos perceptivos internos o externos de juego (ordenes)) deben ser claras y rápidamente procesables, estas señales harán que nuestros jugadores activen sus reglas cognitivas y apliquen todo lo aprendido.
Para poder formar a un equipo será fundamental para el entrenador el autocontrol impulsivo, el control del grupo, el control de entorno y el dominio de la estructura funcional y de las reglas tácticas de las unidades de competición.
Continuará……



























